Kinder

Hola mamita,
Son tantos los recuerdos que tengo de ti.
Siempre fuiste la mejor madre que Dios me pudo dar.

Recuerdo cuando me llevabas al kinder, me querías llevar hasta la puerta de mi salon, pero yo solo quería que me dejaras en la entrada del kinder.
Me dejabas en la entrada pero no te ibas, te quedabas hasta que me metiera a mi salon, yo volteaba y con una seña te decía que te fueras.

Ahora pienso que aun estas observando a cada uno de nosotros, y aunque las puertas del cielo están abiertas, no te metes del todo para seguir viéndonos.

Estamos bien mamita, extrañando mucho, pero bien.
Hasta pronto.

Write a Reply or Comment

Your email address will not be published.